jueves, 12 de noviembre de 2009

ENSAYO Importancia del periódico "El Juguetillo"

El método de información que antecede al Juguetillo era el de las personas que iban de puerta en puerta vendiendo poemas y textos informativos, en aquel entonces eran llamados los “merceros”, estos hombres traían productos como el hilo para coser y las agujas, y dentro de la mercancía que cargaban a cuestas entregaban información, por que desde esos tiempos las personas mostraban interés por conocer los acontecimientos en el Ayuntamiento.
Este hecho fue de vital relevancia porque las personas que en aquel entonces eran analfabetas se sintieron con la necesidad de aprender a leer para poder conocer las noticias que repartían los merceros, por otro lado la gente que estaba en proceso de aprender a leer, se acercaba con los “voceadores de papeles” y estos les platicaban o les leían las noticias.
Teniendo esto como antecedente de las notas informativas, pasamos al Juguetillo. El autor de este era Carlos María de Bustamante, importante periodista de origen oaxaqueño nacido el 4 de Noviembre de 1774, cabe mencionar que el Juguetillo aprovechó que la Constitución de Cádiz había aprobado un dictamen llamado “libertad de imprenta” el cual funcionó a partir del 5 de Octubre de 1812.
Desde su primer ejemplar el Juguetillo dejó ver la tendencia que tendría y de inmediato envió un mensaje al virrey Venegas que se leía así:
“Diríjome ahora a cierto Pensador mexicano que se nos ha presentado hoy de patitas en México […] buenos días, cara hermosa, saludamos a usted con el ángel, ¿de cuándo acá le ha venido en gana pensar sobre diversas materias y pensar bien?”
El Juguetillo tuvo que pasar momentos amargos con la persecución de Carlos María de Bustamante por una orden de arresto que había puesto en su contra Venegas, pero logra escapar antes de ser aprehendido.
Otro de los periódicos importantes de la época que expresaban una ideología contraria al gobierno era “El Pensador” publicado por José Joaquín Fernández de Lizardi, la gente tenía identificados a estos periódicos por que según ellos decían “la verdad pelada”.
Fernández de Lizardi fue incapaz de evadir el arresto del virrey y permaneció en la cárcel por un periodo de seis meses.
El Juguetillo tuvo un periodo de recesión informativo y retornó en 1820 de la mano de su creador Bustamante.
Un punto a favor del Juguetillo y que lo distinguía del también importante “Diario de México” era que se permitía tratar asuntos políticos cuya difusión era única y exclusivamente de la “Gazeta”. El Juguetillo tenía una estructura crítica, de análisis y de mucha información, en pocas palabras era un periódico bien hecho y bien redactado con factores de reflexión para el lector, este es otro factor importante por el cual la gente lo leía.
El Juguetillo contenía en algunos de sus ejemplares comparaciones entre Constituciones de la época y antiguas, con el objetivo de que el pueblo se diera cuenta los puntos a favor que tenía la Constitución de su época, a diferencia de las antiguas leyes.
Bustamante ofreció en su periódico una forma de educar a los ciudadanos, no solamente vendía por su tendencia antigubernamental, el Juguetillo se expandió por que era una forma de conocimiento, su compromiso era dejar huella en la nación, Carlos era un tipo humilde que se hacia llamar un “ciudadano que ejerció sus derechos constitucionales”.
Tenía gran relación con Fernández de Lizardi, y expresaba en sus líneas:
“¡Sabio Pensador Mexicano!, quisiera tu claridad, y aquella noble majestad con que hablas a la multitud: a ti dedico mis afanes […] como un homenaje debido a tu constancia en el sufrimiento y al amor de una patria, cuyas desgracias hemos llorado en lo más obscuro de las prisiones y calabozos”.
Era claro que compartían ideología política y el hecho de ser perseguidos por el gobierno.
En la sección titulada “Libertad de imprenta” explicaba a sus lectores que buscaba la forma de que sus textos fueran entendibles para los lectores, pero que también quería tener lectores con conciencia, con capacidad de discernimiento y con un criterio bien definido, no importaban las clases sociales a las que pertenecieran.
Esta fue la razón por la cual el Juguetillo fue la herramienta de educación de la sociedad.
Bustamante fue un tipo crítico, veráz con una importante labor social que marcó época en nuestro país, hizo despertar tanto a las personas de escasos recursos, como a las personas de fuertes ingresos económicos su periódico es una fuente de conocimiento histórico.
Su periódico buscaba la unión ciudadana y logró el objetivo de tener influencia con su ideología.

martes, 10 de noviembre de 2009

El valor de morir dignamente: caso Ramón Sampedro.

La acción ambigua de terminar con nuestra propia vida, en caso de que ésta pierda su calidad y dignidad, como lo sucedido al español Ramón Sampedro; hombre que a los 25 años cayó de un acantilado, quedando cuadraplégico por la gravedad de sus heridas, es y será decisión propia y no habrá poder humano que pueda interferir en ese proceso de tintes sombríos, pero netamente individuales.

Alguna vez usted, como la mayoría de las personas, ha sufrido un accidente, una caída de la bicicleta a los golpeados 15 años, edad típica en que se es temerario y salta cual grillo por rampas y escalones. Recuerde usted el golpazo que se dio y como tras la admiración de sus amigos, salió volando de la rampa improvisada, pero el aterrizaje no fue del todo bueno. Resultado: una pierna rota.

Ahora, imagine que después del martirio hospitalario, donde lo llevaron de aquí para allá, le sacaron placas de rayos X y lo vieron tres diferentes doctores, termina con tremendo yeso que le llega hasta medio muslo y los galenos lo despachan a su casa con su bonito par de muletas que le ayudaran a transportarse por los siguientes tres meses.

Después de todo, la cosa no es tan mala, al menos le queda la otra pierna, y sabe con toda certeza que en menos de 100 días todo volverá a la normalidad. Le quitaran el yeso, y después de un par de semanas, podrá regresar a la bicicleta y sus brincos –si es que esto no le causó trauma alguno- y dejará de ser el consentido de todos sus conocidos.

Pero descansará, eso sí, de bañarse con una bolsa de basura en la pierna enyesada, de sentarse al excusado de manera contorsionista, de saberse con unas ganas infinitas de volver a salir en bicicleta con sus amigos, y hasta descansará de la noviecita y sus mimos intensivos.

Ramón Sampedro perdió toda movilidad, de los pies hasta el cuello su cuerpo estaba “muerto”. La novia, quién también era sus prometida, lo abandonó a su suerte. La vida le había jugado una mala pasada y lo peor de todo es que ya no había marcha atrás. Sampedro se quedaría paralizado por el resto de sus días. Tan sólo su cabeza seguía conectada al cerebro.

Yo recuerdo que a los ocho años, me fracturé el brazo izquierdo. Cúbito y radio se habían roto tras una caída en patines en la pista del parque Naucalli. Recuerdo perfecto como la enfermera de dicho parque sateluco, dio su diagnóstico con sólo verme y sentenció muy segura que sólo era el golpe. El dolor inmenso me llevó con mi pediatra, que se sorprendió al ver mi brazo amoratado, hinchado y mi mano de hombre elefante.

Tras un par de radiografías y sin anestesia, el Doctor Martínez me acomodó los huesos del brazo con un firme movimiento que me dolió como nada me ha dolido hasta hoy. Me enyesó la extremidad y me mando a mi casa. A la semana yo quería quitarme el cemento blanco, pues sólo me daba una comezón estúpida y  era un problema bañarme, pero a fin de cuentas lo hacía yo sólo. Mi madre se aseguraba de que la bolsa estuviera firme para que no se metiera el agua y listo, con una sola mano me lavaba el cabello y el resto del cuerpo.

Mis juegos no cesaban y mi vida continuó de manera rara por lo siguientes cuatro meses. Hoy en día mi brazo izquierdo no tiene la menor falla y puedo tocar guitarra, así como cargar a mi hija sin el menor problema. Pero en ese tiempo la incomodidad, la comezón y toda esa sensación de no saberme al 100%, me llenaba de frustración, más aún cuando veía a mis amigos jugar sin el menor problema y yo reservado a patear pelotas, para no lastimarme ni lastimar a alguien con la piedra que tenía por brazo.

Ramón Sampedro no podía lastimar a nadie. Ramón Sampedro no tenía yesos en su cuerpo, no había aparatos que lo mantuvieran vivo, es más, Ramón Sampedro estaba tan libre de cualquier aparato médico, que bien  pasaba por algún tipo descansando en la comodidad de su cama. Pero no, no descansaba, estaba condenado a vivir sobre ella.

Y ahí lo bañaban, lo limpiaban, lo vestían; le cambiaban la pijama, le limpiaban el culo, los pañales. Lo vestían, lo desvestían, le miraban sin querer sus partes íntimas, lo lavaban de a pedazos y tenían que asegurarse de lavarle bien todo el cuerpo, pues toda esa inactividad lo podía llenar de yagas, que después se infectarían y, aunque no sintiera, le complicaría más su tormento.

Así vivió Ramón Sampedro por más de 28 años. Aparentemente alegre, jovial, pero consiente de la situación de vida “poco digna”, como el calificaba su condición. Y no es para menos. Si nosotros con sólo una extremidad inmóvil sentimos que somos poco útiles, que nos enfada no poder movernos normalmente (al menos nos movemos), que es incomodo tener que recibir ayuda para un sencillo baño, que la vida, simplemente no es la misma.

Ramón Sampedro fue el primer ciudadano en España en pedir la eutanasia, con base en el argumento de que cada persona tiene el derecho de disponer de su propia vida, pero le fue negado por lo estipulado en el Código Penal español entonces vigente. En 1998 escribió Cartas desde el infierno, donde agrupó sus escritos hasta ese momento

Ramón Sampedro fue víctima no sólo de su propia suerte y quedar inmóvil del cuello para abajo después de ese accidente, sino también de los estatutos penales que no le permitían legalmente acabar con su existencia y de la insensibilidad de un sistema respaldado por ideas caducas y anacrónicas, cegadas por querer preservar la vida a toda costa, aun en condiciones ínfimas e indignas.

La intensa actividad judicial que desarrolló con ayuda de amigos para poder quitarse la vida dentro de un marco legal, nunca dio frutos. La incapacidad absoluta de sus movimientos lo hacían completamente dependiente de esas personas cercanas a él que vivieron su sufrimiento justo al lado de su cama.
Pero Sampedro estaba decidido.

El 12 de enero de 1998 Ramón Sampedro murió envenenado por cianuro de potasio. Varios amigos, entre ellos una mujer llamada Ramona Maneiro,  ayudaron a Ramón a acabar con 28 años de existencia indigna y forzada, quedando sus últimos momentos grabados en un video donde exime de culpa a todos los que pudieran ser acusados por ayudarle a morir y así, frente a una cámara de video, el español de 55 años bebe sin ayuda de nadie medio vaso de agua con cianuro de potasio. Su muerte fue casi instantánea.
La vida tiene un valor incalculable, y lejos de cualquier precepto radical de la iglesia, o cualquier argumento anacrónico de la política conservadora, la vida deja de ser vida cuando las condiciones físicas y medicas impiden disfrutarla, cuando la dignidad queda hecha pedazos y no se puede hacer nada para recuperara la condición que permita vivir sin necesidad de que alguien nos cambie los pañales sucios.

Argumentos mochos y egoístas condenaron a Ramón Sampedro, así como a Ramona Maneiro, quién después de haber sido detenida no fue juzgada por falta de pruebas. Argumentos que jamás pensaron en el sufrimiento de una persona condenada a “vivir” en una cama, pero que si se azotaron ante el fatídico desenlace. ¿Pero que no era más fatídico el hecho de ver a un hombre previamente muerto en vida?
Entender la decisión de Ramón Sampedro es muy sencillo: sólo basta ponerse en sus zapatos.ð

domingo, 8 de noviembre de 2009

Infantil Descalabro Mundialista


El pasado jueves la selección mexicana de futbol en la categoría sub-17 fue eliminada del mundial Infantil que se lleva a cabo en el país de Nigeria.

El equipo mexicano careció de argumentos futbolísticos para poder clasificar a la ronda de cuartos de final y terminó sucumbiendo en los penales ante su similar de Corea.

Ambos conjuntos se vieron con poca hambre de triunfo y fue hasta el minuto cuarenta y tres cuando Víctor Omar Mañón jugador de los tuzos del Pachuca condujo hacia el círculo del área contraria, tocó hacia el costado izquierdo y Guillermo Madrigal delantero que milita en los rayados del Monterrey cruzó su disparo ante la salida del guardameta Kim Jin Young.

México se fue al descanso con el ánimo al máximo.

En el segundo tiempo el equipo tricolor fue amplio dominador de las acciones, algunas llegadas de Corea pusieron en peligro la meta de José Rodríguez arquero de las Chivas(En la transmisión de Televisa Enrique “El Perro” Bermúdez mencionó que tenía características similares a las de Oswaldo Sánchez) el “Perro” se equivocó rotundamente, no se puede comparar a un joven guardameta de 17 años con el actual portero de Santos, quien acumula mas de 15 años de trayectoria y varios campeonatos.

México supo neutralizar el ataque coreano, se vislumbraba el pase a los cuartos de final y el reloj marcaba 92 minutos(se habían agregado cuatro) cuando Corea inició una jugada por la banda derecha, el lateral mexicano Carlos Campos del equipo de Pumas perdió la marca y el balón le pasó entre las piernas, de atrás vino el número 2 coreano Dong Jin Kim,quien había entrado al minuto 71, definió certero con parte interna a la izquierda del portero, Corea estalló de alegría y a México le volvieron a sacar por enésima vez un partido que tenía en la bolsa.

Dos minutos fueron la diferencia.

Los tiempos extras fueron bastante equilibrados pero a la hora de los penales México sufrió una vez más y perdió por marcador de 5-3, el jugador que falló por parte del representativo mexicano fue Carlos Campos.

Triste final para una selección que prometía mucho, porque se vislumbraba otra generación de oro como la que salió campeona del mundo en Perú 2005.La Federación Mexicana de Futbol al regreso de la sub-17 ratificó al técnico José Luis González China para próximas competencias.

Se exhibió una vez más que nuestro país necesita mucho trabajo a nivel futbolístico y psicológico. Una preparación de verdad para dejar de ser "un invitado más".

viernes, 6 de noviembre de 2009

Manos Blancas: cortadoras de latidos.

…y la sangre tibia empapó su espalda ávidamente. Jamás sintió lo que corto su piel. El filo envuelto en seda hizo ruido de suspiro, que se perdió en los sonidos varios del carnaval de espejos.

La blanca mano de uñas vino desapareció danzando, cadente entre las telas colgantes y el gentío, dejando atrás el cuerpo enorme, lento y miserable; aferrándose inútil al arroyo de su vida.

jueves, 5 de noviembre de 2009

La Habitación.

A ti, la mujer de mil colores.

La luz del entorno se nota amarillenta, escurrida en las paredes blancas salpicadas de mosquitos embarrados; víctimas de una palma molesta por joder las horas de descanso. El par de velas rojas reposan en el piso, encerradas en un frasco de vidrio delgado que no hace más que aumentar el bailoteo de sombras necias, mal agradecidas y tan débilmente bajas.

Pero aquí no hay aureolas que nos arranquen del presente, y el vacío se vuelve intenso tumbados en lo largo de la cama y ajenos a todo lo que la burbuja aparta. El humo a bocanadas se vuelve espectro amorfo, la cerveza queda en las gargantas y las manos no hacen más que su tarea exploradora de cuerpos cubiertos por retazos.

Sus manos son de aire, su aliento me golpea y me calienta al grado de moverme encima suyo a ojos cerrados. Los labios no se separan, las lenguas se golpean a punta de caricias húmedas y su olor es más intenso. El almizcle me jala hacia su cuello, sus brazos, su pecho, su abdomen que protege, pero que a la vez muere por dejar libre los demonios, los luzbeles de la carne que se oprimen por principios.

Hay una pausa. Nos sabemos presas de lo intangible y su respiración está más que desbocada, por lo que la aguas del deseo se calman hasta hacerse un dulce río donde los cuerpos flotan, descansan y se miran. El humo entra en las gargantas, nos eleva, nos pone en el mismo cauce de palabras con fin justificante, pero ¡que va!, esos símbolos están de más, lo han venido estando en tiempos diferentes.

Los cuerpos ya no pueden, se ciernen en la lucha de la carne vestida en ciertas partes y las ganas vuelven en vendaval que azota la pureza de historias no compartidas. La veo, sus ojos enmarcados, sus cabellos carbón descansan a mi lado; su espalda se pega a mi pecho, mi brazo la rodea, mi mano acurruca la paloma de su pecho.

Hay calma, pero no descanso.